El equipo Alpine F1 Team ha decidido concentrar todos sus recursos en el monoplaza del próximo año, el A526, aprovechando su actual posición en el Mundial de Constructores para asegurar más horas de túnel de viento y sumando motores Mercedes. Estos movimientos buscan que Colapinto y su compañero Pierre Gasly lleguen con ventaja al cambio reglamentario de 2026.
Cambio de reglamento, cambio de estrategia
El Mundial de Formula One entrará en 2026 en una nueva era técnica: los autos serán más pequeños, habrá menos carga aerodinámica, se reducirán los efectos de suelo y los neumáticos, y los motores eléctricos entregarán la misma potencia que los de combustión.
Ante este panorama, Alpine decidió abandonar prácticamente las actualizaciones para su actual modelo A525 a partir del Gran Premio de España —novena fecha del calendario— y concentrarse de lleno en el desarrollo del nuevo coche.
Ventaja estratégica gracias al presente difícil
Esta decisión es poco común, pero tiene sentido bajo reglas que benefician a equipos rezagados: al ocupar actualmente el último lugar en el Campeonato de Constructores, Alpine cuenta con más horas en túnel de viento para ensayar la maqueta del nuevo auto, lo que les da una ventaja tangible de desarrollo.
Componentes clave: motor Mercedes y compromiso del equipo
Otro factor que alimenta las expectativas es el cambio de unidad de potencia: Alpine dejará de usar los motores Renault y se unirá a la familia Mercedes, que también le proveerá la caja de cambios y la suspensión. Esto sitúa al equipo francés más cerca del nivel técnico de la escudería alemana.
Por si fuera poco, el director técnico del equipo, David Sánchez, decidió no asistir al reciente Gran Premio en la Ciudad de México para quedarse en la base de Enstone (Inglaterra) trabajando en el desarrollo del A526, lo cual muestra un fuerte compromiso interno.




El rol de Franco Colapinto
Para Colapinto —que actualmente es piloto titular en el equipo— este enfoque representa una oportunidad grande. Es considerado “experto para desarrollar coches”, habiendo aportado información clave desde la simulación en su paso por roles anteriores en el equipo.
La estrategia le permitirá llegar al inicio de la temporada 2026 con un auto completamente nuevo, preparado para los cambios de reglamento y con mejoras de fondo que podrían traducirse en un salto de competitividad.
Desafíos y advertencias
Sin embargo, la apuesta conlleva también sus riesgos. Al priorizar el desarrollo del coche del año siguiente, el equipo renunció a mejorar su rendimiento inmediato para esta temporada, lo que implica que en el mediano plazo podrían quedar rezagados. Además, el nuevo reglamento representa un gran salto técnico para todos, por lo que ninguna ventaja puede darse por segura.
Otro punto importante será la integración efectiva del paquete técnico Mercedes con el resto del chasis y aerodinámica del equipo francés, un proceso que demanda tiempo y recursos.
Hacia 2026 y más allá
El calendario marca que los ensayos para el nuevo coche se realizarán en el circuito de Cataluña del 26 al 30 de enero, a puertas cerradas. Allí se verá hasta qué punto la estrategia de Alpine da sus frutos.
Para Colapinto, Gasly y todo el equipo es una apuesta a largo plazo: llegar como contendientes reales cuando arranquen los nuevos reglamentos puede marcar un antes y un después en sus trayectorias.
Cierre
La decisión de Alpine de “jugar a futuro” con el A526 y aliarse con Mercedes marca un giro claro: más allá de la exigencia de la temporada actual, el foco está en ser competitivos cuando el cambio técnico golpee con fuerza. Para Franco Colapinto esta podría ser la ventana de oportunidad para consolidarse en la élite del automovilismo. El desafío es grande, pero el plan tiene lógica y ambición.